La elección del método de protección dependerá de la aplicación. Para la soldadura de tubos, el método más sencillo es la contención mediante globo o charco de fusión. La contención mediante ranura se utiliza para soldaduras lineales. Si la configuración es más compleja, se recomienda el uso de un soplete de arrastre —una herramienta versátil y fácil de instalar—, siempre que el soldador pueda intervenir directamente.
¿Qué técnicas y herramientas se pueden utilizar para medir
el nivel de oxígeno que queda en un tubo?
Un medidor de oxígeno es un instrumento que mide la cantidad de oxígeno presente en el aire ambiente. Este valor, es decir, la cantidad de oxígeno restante, se expresa en porcentaje. Puede resultar útil, por ejemplo, al bajar a una alcantarilla, ya que estas emiten gases. Dado que el carbono es más pesado que el oxígeno, es fundamental comprobar el nivel de oxígeno durante el descenso para evitar las zonas de peligro.
Para soldar, es fundamental poder medir en todo momento el nivel de oxígeno residual en el aire, que no debe superar el 0,0001 %. Si se utiliza un dispositivo que mide entre el 0 y el 20 %, el soldador no podrá saber si se ha alcanzado el valor umbral para soldar. Es obvio que este tipo de dispositivo no es en absoluto adecuado para realizar soldaduras y que tiene más sentido utilizar un lector de PPM (partes por millón). Esta herramienta ofrece una precisión mucho mayor, ya que mide hasta el cuarto dígito después de la coma.
¿A qué nivel de oxígeno se debe comenzar la soldadura?
La porosidad en la raíz se produce con un nivel de oxígeno de entre 500 y 800 ppm. La parte descolorida es más que peligrosa: en esta fase, daremos por hecho que la soldadura apenas ha estado en ambiente inerte. 800 ppm corresponden a un 0,08 % de oxígeno, una cifra indetectable con un medidor de oxígeno estándar.
El valor umbral, es decir, el porcentaje aceptado a partir del cual se activará la soldadura, puede configurarse con precisión para cumplir los requisitos de la especificación. En sectores sensibles, como la industria farmacéutica, la soldadura se realizará con niveles de oxígeno inferiores a 100 ppm, lo que da como resultado una soldadura muy limpia. En los entornos más exigentes, los valores aceptados pueden llegar a ser, en ocasiones, de tan solo 20 ppm. Las fuentes de alimentación de AXXAIR proporcionan al usuario una tabla que muestra los diferentes colores según el nivel de oxígeno en ppm.
¿Cuánto cuesta un lector PPM?
Huelga decir que no hay que escatimar en gastos a la hora de invertir en una herramienta como esta. Los medidores de oxígeno básicos se pueden adquirir a partir de 100 euros, mientras que un lector de PPM cuesta entre 700 y 3000 euros. Sin embargo, es más que evidente que estos dos productos no se pueden comparar.
Esta herramienta de gran precisión es imprescindible cuando se realiza soldadura con requisitos muy exigentes. Para aplicaciones más básicas, en las que la inertización no desempeña un papel tan crucial, por supuesto se puede prescindir de ella. Por eso, AXXAIR ofrece este equipo como accesorio opcional para toda su gama de fuentes de alimentación de soldadura orbital.
Cómo elegir el gas de protección adecuado
Los gases se clasifican según su pureza, que se describe mediante una etiqueta de dos dígitos: 4,6; 5,2; 6,0, etc. El primer dígito corresponde al número de «9» y el segundo dígito expresa el primer número que sigue a los «9». Así, la pureza de un gas descrito con 4,8 corresponde a un gas cuyo cuarto dígito será un 8. Si el usuario compra argón al 100 %, el gas contendrá un 99,998 % de argón.
Por consiguiente, el 0,002 % restante corresponde a las 20 ppm del aire ambiente, compuesto por aproximadamente un 20 % de oxígeno y el resto de gases de la atmósfera. La elección del gas y su pureza deben ajustarse a los requisitos del cliente.



